 |
Esteban Martín López,
tercera generación, se
hizo cargo de la empresa en 1963,
manteniendo la tradición familiar y convirtiéndose
en la persona clave de las cuatro generaciones.
Durante los años 60 y 70 trabó gran amistad en
Valencia con algunas de las familias más
importantes de pirotécnicos, realizando
numerosos viajes que fructificaron en una gran
mejora y modernización de la empresa, lo cual
provocó un aumento de plantilla y la presencia en
los eventos de numerosas ciudades: Granada,
Málaga, Almería y Cádiz y otros núcleos fuera de
Andalucía.
Se fraguó, con esta generación, una estabilidad y
expansión empresarial, que repercutirían hasta
nuestros días.
|